El proyecto 'Oniro', seleccionado en la 6.ª edición de la Residencia de Artes Escénicas 'Juana Bizkarra'


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La propuesta de la compañía vasca RubiK al Kuadrado es un espectáculo familiar de teatro visual que aborda el mundo de los miedos infantiles en la transición hacia la adolescencia
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El trabajo se representará en Muxikebarri los días 17 y 18 de septiembre
‘Oniro’ es el proyecto seleccionado por el jurado de la sexta edición de la Residencia Artística Juana Bizkarra. Se trata de una pieza de teatro visual a cargo de la compañía vasca RubiK al Kuadrado que alterna la interpretación con el uso de títeres y objetos. Dirigida a público familiar, esta obra aborda los miedos que comienzan a surgir a medida que la infancia deja sitio a la adolescencia y, a través de su historia, busca reconocer y aceptar esos temores, que forman parte del crecimiento personal de toda persona. La residencia para poner en marcha este proyecto inédito tendrá lugar en el centro Muxikebarri y se durante cuatro semanas en agosto y septiembre. Una vez finalizada esta, Muxikebarri acogerá el preestreno del proyecto los días 17 y 18 de septiembre y, un día antes del mismo, el 16 de septiembre, tendrá lugar un ensayo abierto.
Estitxu Zaldua y Juanjo Herrero son los creadores de este proyecto, recomendado para público a partir de 8 años, que contará con versión en euskera y castellano. A través de trabajo actoral, títeres y objetos, con una cuidada estética onírica, relata la historia de Luna, una niña de 10 años que vive con su familia y su perro, y que últimamente no puede conciliar el sueño porque empieza a experimentar nuevos miedos que la alejan de su niñez para acercarla a la madurez. La soledad, la separación, la muerte son algunas de las cuestiones que más le inquietan y con las que tendrá que convivir y aceptar como parte de su propio ser. El escenario de esos temores no es otro que el mundo de los sueños, donde tendrá que enfrentarse a estos y a comprender que forman parte de su crecimiento personal.
Con una estética cuidada y que apela al mundo de los sueños, la compañía se sirve de elementos como sombras títeres para seducir al público. Inspirada en los personajes de los carnavales vascos y de otras procedencias, acerca a pequeños y mayores un tema poco habitual en los escenarios teatrales pero que es universal, puesto que trata vivencias que toda persona experimenta en su vida. Para ahondar en este tema, el proyecto contará con un dosier pedagógico que servirá para trabajar en centros escolares los temas principales de la obra.
La compañía
RubiK al Kuadrado surge en 2013 de la mano de Estitxu Zaldua y Juanjo Herrero, a caballo entre Euskadi y Cataluña. Tras conocerse en el Institut del Teatre de Barcelona hace casi dos décadas, deciden fundar la compañía, que finalmente se asienta en tierras vascas. Desde sus inicios, han apostado por la experimentación con nuevos lenguajes. Decididos a marcar nuevas tendencias, su trabajo ha sido galardonado con premios como Zubi Proiektua y Antzerki Poltsiko saria. En la actualidad compaginan la creación teatral con la colaboración con otras compañías y también con la docencia en Dantzerti-Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Euskadi. Además, se han ocupado de la dirección artística y ejecutiva durante cuatro años en el Centro Internacional del Títere de Tolosa, así como en el Festival Internacional de Títeres Titirijai, sin olvidar su trabajo como programadores en Titerescena para el Centro Dramático Nacional de Madrid.
Sexta edición
El jurado de la sexta edición de la residencia ha estado conformado por la dirección y técnicas/os Getxo Kultura, así como por Sofía Alforja Sagone, coordinadora de Dantzagunea Gipuzkoa (Servicio de Promoción y Ayuda a la Creación y la Formación de Danza) y David Murillo Herreros, dinamizador cultural en Ametx, entidad cultural del ayuntamiento de Amorebieta-Etxano. La residencia Juana Bizkarra pretende apoyar al sector cultural vasco con una dotación económica de 10.500 €, así como facilitando su espacio y recursos para la producción y montaje de obras teatrales, coreográficas, escénicas o performativas, a la par que quiere acercar el proceso creativo a la ciudadanía getxotarra, con el fin de mejorar su conocimiento, experiencia y participación en la cultura.





